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Historia de Oshe Iroso: Con la ayuda de Orula y Eshú se convierte en Rey
Refranes del signo: “El pez de agua dulce no puede ir al agua salada. Si el agua no cae, el maíz no crece.”
Esta historia importante de la tradición yoruba nace en el signo de Ifa Oshe Iroso (5-4), también conocido como Oshe Lezo, donde Eshú ayuda a un protegido a superar el orgullo y Orula le muestra el camino correcto hacia su destino.
El hijo no deseado del rey
En un reino antiguo, el rey no tenía hijos debido a la infertilidad de la reina. Con el deseo de asegurar su legado, el rey tuvo un hijo con una esclava.
Sin embargo, al no ser de la reina, el niño fue ignorado y olvidado por el rey.
La madre del niño falleció y este quedó al cuidado de un esclavo que conocía toda la historia. El esclavo decidió protegerlo y lo llevó a vivir al castillo.
La llegada de un nuevo gobierno
Tras la muerte del rey y la reina, un nuevo gobernante tomó el poder y ordenó que no quería niños en el castillo.
Ante esta situación, Eshú intervino y salvó al niño llevándolo a un barrio pobre para protegerlo del peligro.
El crecimiento del niño y el orgullo
El niño creció y trabajó como esclavo. Con el tiempo comenzó a volverse orgulloso y a despreciar a Eshú, quien lo había protegido toda su vida.
Eshú, dolido, consultó a Orula buscando orientación.
La guía de Orula
Orula indicó que debía realizarse un Ebbó con pescado y que el joven recibiría el nombre de Oshe Lezo.
También advirtió que nadie debía conocer su nombre hasta que viera “la candela más alta que su cabeza”.
El fuego y la revelación del destino
Con el tiempo, el orgullo del joven aumentó. Entonces, un gran incendio comenzó a destruir la zona rica del reino, obligando a todos a huir hacia la zona pobre.
El joven recordó la advertencia de Orula y, al ver el fuego acercarse, gritó su nombre y caminó entre las llamas.
Milagrosamente, el fuego se fue apagando a su paso hasta desaparecer completamente.
El destino del nuevo rey
Olofin, al ver lo sucedido, mandó a buscar al joven y le dijo:
“A partir de hoy tú gobernarás este reino, pero nunca dejes que el orgullo controle tu camino.”
Así, Oshe Lezo se convirtió en rey, gobernando con justicia tanto a ricos como a pobres.
Enseñanza de la historia importante
Esta historia importante enseña que el orgullo puede alejar a una persona de su verdadero destino, mientras que la humildad, la guía espiritual y el respeto a Eshú y Orula abren los caminos del éxito.
También recuerda que cada persona tiene un destino marcado, pero debe saber reconocer las señales para alcanzarlo correctamente.